



Hubo que esperar hasta el día 26 de Junio para que llegara el turno a la gastronomía, luego se dice que en España solo pensamos en comer, por fin pudimos menear el bigote. Se realizó la comida de convivencia a la sombra del Parque de los Pinos. En dicha comida, como bien sabéis, todo lo recaudado después de pagar los gastos estaba destinado a los damnificados por el terremoto de Lorca. Me consta igualmente que hubo gente que no pudo asistir a la comida y colaboró a traves del "Cubierto cero". Gracias a Pepe por deleitarnos con una gran paella y a su pinche Eulogio (se notó que el metió poco las manos porque estaba muy rica). La verdad es que lo pasamos bien y sirvió para lo que suelen servir las comidas de convivencia, osea para comer y convivir. Solo una apreciación, me gustaría que para otros años no tengamos que esperar al final para cultivar nuestros estómagos. ¡Que eso también es arte leñe!
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